sábado, 4 de febrero de 2012

Vaya imbécil que era Ayn Rand…

Siempre lo creí, sigo confirmándolo. La Rand era bastante tonta y profundamente mediocre.

domingo, 29 de enero de 2012

Algunos medios marinistas

El antidemocrático y corrupto Mario Plutarco Marín Torres, alias “el precioso”, gobernador del -hoy ya extinto como tal- “enclave autoritario” de Puebla entre 2005 y 2011, fue defendido, contra hechos y razones, contra todo, por la abrumadora mayoría de los medios poblanos (y por la mayoría de los priistas dentro y fuera de Puebla, y por no pocos cuestionables periodistas “chilangos”, y por una desvergonzada y vergonzosa parte de lo que entonces era “el pleno” de la Suprema Corte de Justicia). Entre los periodistas que en Puebla tomaron partido por “el precioso” Marín después del internacionalmente famoso escándalo político-mediático que protagonizó, y hasta el final real de su nefasto sexenio formal de poder, están Enrique Núñez, Ricardo Morales, Rodolfo Ruiz, Alejandro C. Manjarrez, Enrique Huerta Cuevas, Enrique Montero Ponce y alguna que otra mierda total de apellido Gómez. Todos ellos periodistas mediocres -algunos incluso bajos en más de un sentido-, carentes de verdaderas aportaciones positivas a la vida pública de esta aldea. Todos ellos ilegítimos desde perspectivas democráticas, éticas y racionales-académicas. Todos ellos marinistas; unos más o menos vergonzantes y en algún momento (fracasadamente) disimulados, otros directos y orgullosos defensores del “autoritarismo precioso” y de “el gran hombre político” que supuestamente era el ex gobernador; algunos coyunturalmente refugiados en un injustificable legalismo, otros “confundidos” y los demás desplegando siempre su cinismo e ignorancia soberbia. Ahí están las hemerotecas… y ahora el Internet. Ahí está la historia. Periodistas marinistas. “Preciosos”. Fueron, por los peores motivos, “medios mediáticos” de un poder autoritario y oscuro; medios (instrumentos) sin fuerza histórica, ni analítica ni moral; sin éxito real en su misión. Y –por eso- terminaron perdiendo…
No que Puebla siempre fue o ya era una democracia? No que Mario Marín fue un buen gobernador de principio a fin? No que sus colaboradores, de Javier López Zavala a Javier García Ramírez y Alfredo Arango, pasando por Ricardo Velásquez Cruz, eran lo mejor de lo mejor? Al respecto, las verdades van en el sentido contrario. Ustedes, marinistas, nunca tuvieron ni hoy tienen la razón.

sábado, 14 de enero de 2012

Enojos y Gracián

“No enojarse nunca es querer ser siempre una bestia”, dijo con mucho tino Baltasar Gracián. O lo que es igual: nunca enojarse, así como pretender nunca enojarse (o aun casi nunca, de ninguna manera), es o ser tonto, o hacerse tonto o hacer posible que te hagan tonto o te traten como si lo fueras -con todo lo que cada una de esas cosas puede implicar, y con las varias relaciones posibles entre ellas....

La ausencia total de enojo es un problema, en no pocos sentidos; como lo es el enojarse siempre o por todo (lo que sea). Y hay tipos de enojo, tipos buenos y tipos malos. Existen, por ejemplo, el enojo racional, el enojo justificado, el enojo razonable, el enojo necesario, y el enojo sano.

Hay que enojarse...

domingo, 1 de enero de 2012

Lo dijo Antonio Gramsci

"Pesimismo del intelecto, optimismo de la voluntad".

miércoles, 21 de diciembre de 2011

domingo, 18 de diciembre de 2011

Nohlen-BUAP-Honoris Causa

Hace pocos días, el Consejo Universitario de la BUAP (la Universidad de Puebla) decidió unánimemente reconocer el trabajo del Maestro Dieter Nohlen entregándole el Doctorado Honoris Causa. Es una decisión justa, pues es justo reconocer las muchas aportaciones socialcientíficas y universitarias de Nohlen, sobre todo en relación con México (incluyendo a la BUAP) y Latinoamérica. Así, también, la decisión honra y viste al Consejo Universitario y a la universidad.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Rápidas visita e invitación a Soros

George Soros es un famoso financiero y uno de de los hombres más ricos del mundo, pero también un filántropo y un pensador. En “Mi filosofía”, libro publicado por Taurus, condensa, como el título declara, su filosofía, en términos epistemológicos, políticos, económicos y sociales.
Cada capítulo corresponde a una conferencia dictada en 2009 en la importante Central European University, fundada por el mismo Soros. En el primero, valiéndose en parte de su vida personal –cosa que repite a lo largo del libro-, Soros presenta sus conceptos de “falibilidad”, “reflexividad” (véase p. 22) y su “principio de incertidumbre humana” (véanse pp. 31 y ss.), que juntos forman el marco conceptual con el que ha actuado en los negocios y la filantropía. Vale la pena conocer y analizar dicho marco.
En el segundo capítulo Soros aplica sus conceptos en un examen de los mercados financieros. En el camino aborda la crisis financiera del 2008, lo que lo hace más pertinente e interesante (además, cuenta lo que él hizo, vio, aprendió, etcétera, como financiero. P. 51). La posición de Soros es crítica de las tesis del mercado eficiente y autocorrectivo, con competencia e información perfectas y equilibrio general; se opone al “fundamentalismo de mercado”, inclinándose por mercados regulados, supervisados. Entre sus conclusiones específicas está que “todo el edificio de los mercados financieros mundiales, que se levantó sobre la falsa premisa de que se puede dejar que los mercados financieros funcionen por sí solos, debe ser reconstruido desde los cimientos” (p. 61). Y nada de eso quiere decir que Soros sea antiliberal o anticapitalista.
No es antiliberal porque no pide la desaparición de los mercados ni su absorción o control total por parte del Estado (hay que pedir la buena aparición del Estado para garantizar libertad para muchos en ellos, digo yo), lo que también evidencia que no puede ser anticapitalista. Y porque es partidario de la “sociedad abierta”, que incluye elecciones democráticas, división de poderes, “rule of law”, libertad de expresión y de prensa, y otras libertades y otros derechos. La “sociedad abierta” es básicamente liberal. Asimismo, no sólo es su partidario sino su promotor intelectual y material (a través del prestigiado e influyente Open Society Institute). En la página 84, por ejemplo, escribe con razón: “la sociedad abierta es una forma deseable de organización social, a la vez como medio para conseguir un fin y como fin en sí misma”. De todo ello sobre la “sociedad abierta” trata el capítulo 3.
El cuarto capítulo toca el tema de “el capitalismo frente a la sociedad abierta”, que es los problemas potenciales y dificultades de la relación entre ambas cosas. Por ello vale la pena revisarlo, y porque se encuentran afirmaciones que tienen que ser reflexionadas en relación con los capítulos previos, o aun con todo el libro como fondo, como esta: “condeno el fundamentalismo de mercado por ser una doctrina falsa y peligrosa, pero estoy a favor de mantener en un mínimo la intervención y las regulaciones del Gobierno por razones distintas, mejores” (p. 100).
El último capítulo contiene reflexiones sobre el presente y el futuro del mundo, con las situaciones económicas y políticas de Estados Unidos y China como ejes. ¿Qué puede o podría pasar en/con China? ¿Qué va a pasar a nivel internacional? Sin tener predicciones estrictas, Soros tiene algo que decir al respecto. Ahora, aquí, basta adelantar que cree que el futuro del mundo depende de quienes gobiernan a China (p. 133).
Siendo quien es, a Soros no se le puede ignorar. Por lo mismo, hay que leer "su filosofía".

jueves, 1 de diciembre de 2011

FIL con "Cartas"

Mañana 2 de diciembre de 2011 presentamos las “Cartas a los estudiantes de Ciencia Política” (volumen 1) en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Lo dijo Keynes

"The boom, not the slump, is the right time for austerity at the Treasury". John Maynard Keynes.

sábado, 29 de octubre de 2011

Un "dicho" cierto

“Los títulos [académicos] no quitan lo pendejo”.
Salgan de donde salgan, universidades públicas o privadas, mexicanas o no.
Cuántos blogs, revistitas, revistuchas, periódicos, etc., lo muestran y lo demuestran, una y mil veces!: cuántos señores Doctores diciendo pendejadas, o haciéndose pendejos! (Ni qué decir de su escritura…).
Es que no toda educación es buena.

lunes, 17 de octubre de 2011

Derechos y deberes de profesores universitarios según Mario Bunge

“Carta de los Derechos y Deberes del Profesor”

Por: Mario Bunge (Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales 1982).

1. Todo profesor tiene el derecho de buscar la verdad y el deber de enseñarla.
2. Todo profesor tiene tanto el derecho como el deber de cuestionar cuanto le interese, siempre que lo haga de manera racional.
3. Todo profesor tiene el derecho de cometer errores y el deber de corregirlos si los advierte.
4. Todo profesor tiene el deber de denunciar la charlatanería, sea popular o académica.
5. Todo profesor tiene el deber de expresarse de la forma más clara posible.
6. Todo profesor tiene el derecho de discutir cualesquiera opiniones heterodoxas le interesen, siempre que esas opiniones sean discutibles racionalmente.
7. Ningún profesor tiene el derecho de exponer como verdaderas opiniones que no puede justificar, ya por la razón, ya por la experiencia.
8. Nadie tiene el derecho de ejercer a sabiendas una industria académica.
9. Todo cuerpo académico tiene el deber de adoptar y poner en práctica los estándares más rigurosos que se conocen.
10. Todo cuerpo académico tiene el deber de ser intolerante tanto a la anticultura como a la cultura falsificada.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cátedra Magistral Dieter Nohlen – acierto del ICGDE

El nuevo Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE) de la BUAP ha establecido la Cátedra Magistral Dieter Nohlen (inaugurada antier con una conferencia por el mismo Nohlen). No sólo es un justo reconocimiento a la obra y persona del Maestro, es un (gran) acierto general del ICGDE, con el que inicia exitosamente sus actividades y pone ya una base para su consolidación.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Obra de Dieter Nohlen a los ojos de Linz, Taagepera y Sartori

Una de las muchas contribuciones académicas de Nohlen es la serie sobre elecciones y sus datos alrededor del mundo (América, Europa, África y Asia-Pacífico) publicada por Oxford University Press. He aquí lo que tres politólogos "senior" dicen sobre dicha obra:


Juan Linz: “Dieter Nohlen is one of the most distinguished scholars in the study of electoral systems and electoral law. He and his collaborators also have done more than anyone else in collecting electoral data -a far from easy task- and this new collection for Asia and the Pacific will be an indispensable source book for scholars”.

Rein Taagepera: “Dieter Nohlen's German-language elections handbook for Latin America (1993) was a superb data source that I have been using steadily. The updated English version, also including North America, will be indispensable for all those who study elections, parties, and democratization comparatively”.

Giovanni Sartori: “These election volumes are a precious, indispensable source of information for cross-national political research, on Asia-Pacific and world-wide. There is no comparable work on the subject”.

¿Cómo es posible decir que se hace Ciencia Política y no conocer a Nohlen?

sábado, 20 de agosto de 2011

México en el siglo XIX, Tocqueville y Aguilar Rivera

Acabo de releer (tercera lectura) “Cartas mexicanas de Alexis de Tocqueville”. Es un libro brillante. Original, imaginativo, informado, sólido –por ejemplo, el Tocqueville en México de Aguilar Rivera, congruentemente, tiene una dosis de incongruencia-, reflexivo, útil, irónico, disfrutable. Y bien escrito a la manera tocquevilliana. Brillante.

jueves, 18 de agosto de 2011

Jorge Hernández Tinajero refuta a Heriberto Yépez

(O, el politólogo y serio activista civil acaba con un nuevo “todólogo” reciente estrella mediática)...

Las sandeces de Yépez: http://impreso.milenio.com/node/8944816

Los argumentos de Jorge: http://jorgecalamar.blogspot.com/2011/04/algunas-aclaraciones-que-no-quiso-m.html

sábado, 6 de agosto de 2011

Cory Doctorow sobre educación y mercados

"Education is a public good. It is best supplied and paid for by the group as a whole, because no individual or small collective can produce the overall social benefit that the nation can provision [provide] collectively.
Education doesn’t respond well to market forces because many of the social goods that arise from education—socialization, a grounding in civics, historical context, rational and systematic reasoning—are not goods or services demanded by a market, but rather they are the underlying substrate that allows people to intelligently conduct transactions in a marketplace as well as establishing and maintaining good governance.

There is a long and wide body of evidence that people with wide, solid educational foundations that transcend mere vocational skills produce societies that are more prosperous, more transparent, healthier, more democratic—that attain, in short, all the things we hope markets will attain for us.
… But functional democracies require that all people—not just those who are already wealthy—are given the foundational knowledge that allows them to prosper and participate in the full range of social activities that make nations great".


Palabras que constituyen un caso a favor de la mezcla social de una buena educación (más que de cualquier educación por sí misma) y, oh fuerzas del mal supremo, la aceptación de la existencia de mercados. Ahora bien, la educación es buena (y a veces es mejor) pero no basta, es necesaria pero no suficiente…

viernes, 1 de abril de 2011

En el CIDE

Ayer se presentó en el CIDE el primer volumen de las “Cartas a los estudiantes de Ciencia Política”. En la presentación intervinieron Mauricio Merino, Luis Barrón (a ellos se debe el evento), Armando Román, Mariana Magaldi de Sousa, Ignacio Marván (quien, principalmente, hizo de moderador), así como los coordinadores del libro (Jorge Cortés y yo). Una mesa plural y pluralista, en varios sentidos; y sin cuantitavistas en sentido estricto. En fin. Sólo diré aquí que salí muy muy contento.

martes, 29 de marzo de 2011

Politólogos y (en) poderes públicos

La política, incluyendo al gobierno y la legislación, no es la Ciencia Política; es, entre otras cosas, el objeto de estudio de esa disciplina también nombrada Politología (hay que tirar a la basura aquello de “Ciencias Políticas”). El politólogo no es el político, el político no es el politólogo. Éste es una clase de intelectual, un tipo de investigador científico. Lo que hace, esencialmente, es trabajar con la cabeza sobre la política (tomada histórica y politológicamente, analíticamente, y no de manera simple y puramente filosófica, manera que suele llevar a ver la política como intrínsecamente buena, o solamente y siempre buena, cuando no es así, ni intrínsecamente mala, o solamente y siempre mala). Por lo mismo, si lo que nunca deja de hacer el politólogo no es política, tampoco es intrínsecamente servicio al poder, ni trabajar para partidos ni en gobiernos o congresos. Todo ello no es ni la obligación del politólogo ni su deber; mucho menos lo único que puede hacer. ¿Puede hacerlo? Diré lo que prácticamente siempre he dicho: como tal puede trabajar en gobiernos y congresos (son el meollo del asunto, no lo que en México se conoce como “órganos constitucionales autónomos”), y no hay mayor problema al respecto, pero no a como dé lugar, no de cualquier forma ni en cualquier momento. Puede hacerlo, como asesor o como consultor, si satisface ciertas condiciones: que se trate de un poder público dentro de un marco democrático, dedicarse o limitarse a lo analítico-argumentativo, no hacer política, no comprometerse político-partidistamente, hacer BIEN todo lo que haga, con todo lo que eso implica intelectual y éticamente. En ese sentido, véanse, por ejemplo, las páginas 26 y 27 de mi texto introductorio a mi libro “Para leer a Sartori” (2009) y la página 9 de mi presentación de las “Cartas a los estudiantes de Ciencia Política” (volumen 1; 2010).


¿Y en relación con partidos? … ¿No es obvio?


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Cualquiera que supuestamente sea politólogo y haya sido empleado/asalariado de Mario “el precioso” Marín, un político antidemocrático (e ineficaz) y gobernador epítome de la corrupción, no es digno de confianza, y seguramente no es un buen académico siquiera. Lo mismo vale para esos supuestos politólogos que "se la pasaron" defendiendo y elogiando en público y en privado, a pesar de todo, al indefendible y nefasto y bajo represor “don” Mario Plutarco Marín Torres. Son, simple y sencillamente, grillos marinistas, ni siquiera cerca están de ser buenos politólogos. Ninguno de ellos ha cumplido ni puede cumplir con las condiciones arriba expuestas.

domingo, 20 de marzo de 2011

Contra “cibermamones” y antipolíticos, y con Alfred Stepan

Tengo que decirlo: estoy harto de leer u oír a periodistas, escritores, estudiantes y supuestos politólogos (no son todos pero son muchos, demasiados) que, directa o indirectamente, explícita o implícitamente, dicen que lo que está pasando en países árabes demuestra dos cosas relacionadas: 1) que Facebook y Twitter y sus usuarios son “lo democrático” y “los demócratas”, así como la vanguardia de la democracia y la causa o al menos el factor principal de las “revoluciones” y democratizaciones del presente y el futuro. Esto supone, erróneamente, que todo lo bueno que haya pasado o vaya a pasar en los países hoy multicitados y otros se debe y deberá a quienes usan Facebook y Twitter, a lo que éstos son y a cómo aquéllos los usan. Pero que estas nuevas “redes sociales” hayan sido importantes en contra de algo/alguien en un lugar y momento determinados no quiere decir –ahí están otros hechos- que hayan sido lo único importante, ni que posteriormente lo sean, ni que todo lo que sea un caso lo sean todos los demás, etc. Muchos "cibermamones" u opinadores generalistas ensoberbecidos y confundidos en y por el Internet, entre otras personas, están haciendo lo que no se puede ni se debe, es decir, generalizar totalmente, o casi totalmente, a partir de un caso o un par de casos. 2) Que la política no es necesaria (ya nunca), que (siempre ya) se puede prescindir de ella, que la sociedad civil –sin política de por medio- puede y debe encargarse de todo lo público. Esto supone, también erróneamente, que los casos que vemos son casos de éxitos totales en relación con la democracia, o que en esos países hay transiciones democráticas en marcha apolítica firme, avanzando, o que lo que en realidad son las transiciones democráticas es algo que no se necesita. Pero ninguno de estos países árabes es todavía una democracia y si terminan por serlo la política habrá estado ahí, a pesar de, sin, con o incluso (también) desde la sociedad civil. No es ni va a ser posible acabar con un “antiguo régimen” e instaurar y consolidar una democracia con la política, y los políticos y los partidos políticos, brillando por su ausencia. Y, dicho de paso, si partes de la sociedad civil hacen política no sólo queda en entredicho su naturaleza como plena sociedad civil sino que por el mero hecho de hacerla la política no va a ser mejor, no necesariamente.
Así, he estado diciendo en donde puedo y lo seguiré diciendo, por los hechos (en plural), que Facebook, Twitter y los activistas civiles que son –o sólo son- “feisbukeros” y “tuiteros” pueden (pueden) ser democráticamente necesarios, pero no son democráticamente suficientes, ni lo serán a mediano plazo en ningún lugar, mucho menos fuera de “el primer mundo”. La política, la lucha por el poder, y no simplemente contra el poder, lucha directa, tampoco es siempre suficiente pero sí es necesaria, y lo seguirá siendo. Se trata de que sea una lucha (pro)democrática, de mejorarla democráticamente, no de matarla toda y como sea; la sociedad civil y su uso de las nuevas tecnologías pueden ayudar a que mejore, pero no podrán ni deberían intentar erradicar la política, ni que "ella" (la sociedad civil) sea "todos" quienes la hagan -eso junto a la tarea de gobernar.
Para finalizar, y reiterar, cito estos argumentos de Alfred Stepan, politólogo real y de los mejores y conocedor de las regiones involucradas, dados en una entrevista reciente (http://news.columbia.edu/record/2332), con los que coincido y que suscribo:

-Civil society can destroy an authoritarian regime. But the construction of democratic institutions and practices has to involve something I call “political society.” The work of political society has barely begun in either country. Groups of pro-democracy advocates, many of whom may have had a past history of conflict with each other, must begin to work together to agree upon, propose and fight for new laws that will facilitate inclusive elections, the creation of new political parties and relevant civilian-controlled constitutional frameworks.

-Social media was, of course, immensely important, but in Tunisia and also in Egypt, blue-and white-collar unions played a role, which has been virtually ignored. It would be a mistake to see this only as a Facebook revolution. Many Egyptian citizens are so poor that they do not have ready access to social media. But many of them had a role in Tahrir Square and may well be the majority of voters in the election. Political society must begin to more systematically involve those citizens beyond the reach of social media by newly created political institutions.

martes, 15 de marzo de 2011

Presunto culpable

Gran aporte (pro)democrático en y para la esfera pública mexicana. Y, dicho sea de paso, un buen producto cinematográfico como tal.
Hay que ver el documental! No pueden perdérselo! Vale la pena. En serio: no dejen de verlo!
Felicidades –y gracias!- a Roberto Hernández (director y productor) y Layda Negrete (productora).
http://www.presuntoculpable.org

sábado, 5 de marzo de 2011

Hobsbawm sobre Slavoj Zizek

Dice –y dice bien- el valioso historiador marxista Eric Hobsbawm:
-Supongo que Zizek es correctamente descrito como un “performer” [entretenedor; “performancero”]. Tiene este elemento de provocación muy característico y que ayuda a interesar gente, pero no estoy seguro de que la gente que está leyendo a Zizek realmente esté siendo llevada más cerca de repensar los problemas de la izquierda.