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miércoles, 27 de febrero de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Primer libro del ICGDE
“Estudios del desarrollo regional y las relaciones económicas
México-Estados Unidos. Selección de teoría y evidencia empírica”, de Mario
Miguel Carrillo Huerta (destacado economista y, entre otras cosas, ex
Secretario de Educación del DF), editado por la BUAP (Dirección de Fomento
Editorial-ICGDE), fue publicado a finales del año pasado y está “circulando”
ya. Por la vía de la coedición, por el
apoyo a la misma, se trata del primer libro del Instituto -aunque el trabajo y
el cuidado editorial no estuvieron bajo mi coordinación, lo que tocó a gente de
Fomento Editorial, y la "corrección de estilo" al mismo Carrillo.
Buenos análisis económicos ahí.
lunes, 28 de enero de 2013
viernes, 7 de diciembre de 2012
Un desacuerdo con César Gaviria?
Según
la columna periodística de Rubén Aguilar Valenzuela (http://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-politica/2012/06/19/desactivar-lenguaje-guerra-cesar-gaviria), César Gaviria “propone enfrentar la lucha
contra el narco desde el enfoque de la salud pública que implica, entre otras
cosas, discutir en serio la ´regulación´, dice que la palabra legalización no
es la correcta…”. Respeto al ex presidente colombiano, estoy de acuerdo con él sobre la
necesidad y conveniencia del enfoque de la salud pública en materia de drogas,
y -obviamente- estoy a favor de la regulación de dichas
sustancias, no sólo de la discusión. Así que esta nota no podría ser ni contra
Gaviria ni contra “la regulación”; lo que toca es el supuesto uso incorrecto de
la palabra “legalización” al hablar del vigente problema de las drogas. Y eso con independencia de lo que Gaviria haya dicho exactamente al respecto y
por qué, lo que no aparece en el texto de Aguilar (es posible que se trate de un juicio por razones políticas y de comunicación social…). Mi posición representa un
argumento global pro-legalización de drogas y, por ende, puede tanto
“partir de” como “concluir en” que la palabra “legalización” es correcta -de
hecho, bien entendida, no sólo correcta sino necesaria. Ahora me limito a decir que:
a)
“Regulación” es, precisamente, uno de los significados, e implicaciones, de
“legalización”. He ahí, en esta palabra, un tipo de regulación. Si legalizas, regulas, formal y
realmente -en este caso. Claro, si regulas, no necesariamente es de modo legal
(las cosas se pueden regular sin o más allá de la ley. Hay reglas formales e informales,
etc.). Insistiendo analíticamente, legalizar es siempre un control, un control no siempre malo, no siempre bueno; regular no siempre supone una ley;
regulación no es legalización pero legalización sí es regulación: aunque
regular no es necesariamente legalizar, legalizar es regular. Entonces, "legalizar"
es lo correcto, para decir y hacer, hacer y decir, respecto de las drogas... sobre las que hoy son ilegales; lo que nos regresa a lo dicho: esas drogas son eso, ilegales, y tal es
el problema al final del día, por lo que hay que regularlas legalmente, es
decir, llevar a cabo una legalización. Hay que relacionarlas bien, y a los sistemas sociales que giran a su alrededor, con la legalidad y sus aparatos. Más si hablamos de democracia y Estado de derecho! (Por cierto,
quienes digan que por los sistemas jurídico-judiciales que existen en Latinoamérica
no se puede ni debe “ir” a la legalización de drogas, no entienden los significados
respectivos ni el efecto negativo que la prohibición tiene sobre esos sistemas). Por todo lo anterior, no sólo "legalización" sí sería y es la palabra correcta sino que "regulación" termina siéndolo para y en el contexto real, histórico y actual, al que se refiere el debate sobre las drogas, dada su unión: el sentido de esta segunda palabra se encuentra en el ámbito de la primera. O, dicho de otra manera, hablar de regular a las drogas hace sentido, o tiene sentido, cuando no se separa de lo legal, o porque no se opone a lo formal. En ese sentido, "legalización" y "regulación" son lo mismo, y así hay que decirlo. Igualmente, nadie estaría hablando consciente y directamente de un regulación informal de las drogas! Ni se tendría por qué hacerlo! Que "legalización" sea una palabra que algunos pueden leer mal, que pueden
malinterpretar -algo totalmente confundido y erróneo y contrario como "van a
legalizar a los narcos!, van a volver legal todo lo que están haciendo"-
es otra cosa... Cosa que hay que enfrentar argumentativamente, de manera
empírica, racional y analítica, no concediendo interpretaciones inadecuadas y problemáticas.
b)
Una palabra que no sería correcta, en más de un sentido, es
"despenalización", que como tal no es "legalización": si
legalizas drogas, en general las despenalizas, pero si (sólo) despenalizas no (necesariamente) legalizas, y por lo mismo no regulas (no necesariamente).
Podría decir algo sobre la expresión "eliminación de la prohibición" y unos sentidos neoliberales pero no lo voy a hacer aquí, por lo menos no ahora.
Podría decir algo sobre la expresión "eliminación de la prohibición" y unos sentidos neoliberales pero no lo voy a hacer aquí, por lo menos no ahora.
En
suma: sí a la “legalización de drogas”. Legalización de drogas ya!
martes, 4 de diciembre de 2012
Puntos sobre "el regreso del PRI"
1) Peña Nieto ya es presidente –constitucional- de México. Por eso,
siguen hablando de “el regreso del PRI”. Están en lo correcto? En lo
“políticamente correcto”, acaso; porque no están en lo cierto. Hay, obviamente,
un regreso del PRI, pero no es el (tipo de) regreso del que tantos hablan. Se
trata del mismo partido político, no del mismo sistema político.
2) Qué significa, correctamente, este "regreso del PRI"? Que
vuelve a haber un presidente priista, no que vuelve "el sistema
priista". Regresa a la presidencia, pero en un contexto distinto. La
presidencia no es la misma, la actual presencia priista en ella no significa lo
que hasta 97 significaba. Y qué bueno!
3) Si "el regreso del
PRI" es el regreso de dicho partido a la presidencia de la República pero
no el regreso de "la presidencia priista", no hay reedición del
régimen del presidencialismo (autoritario, hegemónico, mayoritario) del PRI. O
existe, esto es, sigue existiendo o acaba de empezar a existir de nuevo, una
presidencia metaconstitucionalmente poderosa, “inalternable” partidistamente,
etcétera?
4) Es que: dónde está la hegemonía política del PRI? Dónde su control
-formal, real y estricto- del Congreso de la Unión? Dónde el federalismo
monocolor? Dónde la ausencia de poder opositor? Y, ya que me “obligan” a
preguntar, les pregunto, partisanos: dónde, que no sea su sola cabeza
colectiva, está una estructura electoral federal controlada por un
partido-gobierno (o por un gobierno-partido)? Sí, ustedes deben saber, una
estructura como la que encabezó Bartlett durante el sexenio priista y
neoliberal del presidente De la Madrid… y a favor de Salinas…
5) Puede ser que el gobierno de Peña Nieto se dé en una línea
autoritaria? Sí. Aunque tiene incentivos para evitarlo. Como sea, no hay
condiciones para un ejercicio autoritario como el priista de antaño. Puede
resultar un mal gobierno? Sí. Pero lo que señalo es esto: se trata de un
gobierno, no del régimen político mexicano. Que el desempeño presidencial de
Peña Nieto termine siendo malo y autoritario no diría ni implicaría que todo en
México siga siendo malo y autoritario.
6) Concluyendo: el "regreso del PRI" que hemos visto no es lo
mismo que regreso de "el régimen del PRI". No ha habido, no hay,
exactamente, "restauración autoritaria". Puede haberla? No en este
momento. La habrá, será posible? No nos adelantemos...
miércoles, 28 de noviembre de 2012
viernes, 16 de noviembre de 2012
Es el buen periodismo, etcétera, estúpidos
A
propósito de esta nota del periodista Carlos Puig: http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9149882:
Estúpidos
no "ustedes" ni Puig sino quienes creen que "las redes
sociales" son perfectas y omnipotentes, que "la democracia se juega
en Twitter", que "los tuiteros" son todos los mejores
ciudadanos, que la sociedad civil o "el pueblo" lo pueden todo y siempre
actúan bien y nunca se equivocan, que sólo esos elementos -"redes
sociales", los ciudadanos de la sociedad civil y "el pueblo" que
no nos dicen exactamente qué es- bastan como sea para lo que sea, que lo que
hay en Internet es todo lo que hay y debe haber, que ninguna forma de
responsabilidad puede exigírsele a los ciudadanos comunes y corrientes ("y
la democracia!", gritan indignados y confundidos), que el mundo
-incluyendo a la política- está pintado en blanco y negro (únicos, totales, absolutos),
que el periodismo puede ser cualquier cosa. Tan estúpidos como los
que están en el otro extremo. Tan equivocados los de allá,
destacando periodistas fáciles u oportunistas, novelistas mamones e
ignorantes y académicos soberbios y sin rigor, como los de más allá, la
multiprofesiones alineación cínica. Curiosamente, no pocos de los que creen, o
propagan, toda esa chatarra son en realidad políticos frustrados o partisanos
encubiertos. Cuándo van a entender? En estas sociedades necesitamos política y
(pero) mejores políticos, así como mejores ciudadanos, mejor sociedad civil, y
sin duda mejor periodismo real. Todo eso, no una sola cosa. Y todo
ello se encuentra en interrelación. Eso sí es en realidad, pues así es la
complejidad de la realidad ...
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Qué son los "Cuadernos del ICGDE"?
Son una serie -o series- de documentos de trabajo (Working Papers) en ciencias sociales, especialmente Ciencia Política, Sociología y Economía, y algunas otras disciplinas relacionadas. Específicamente, son un paquete de publicación que difunde investigaciones de alto nivel académico y relevancia pública, tanto de miembros del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE) de la BUAP como de colaboradores internacionales, sobre "gobierno y política", opinión pública", "estrategia y desarrollo" (estos temas, a la vez generales y particulares, se convierten en el nombre de tres de las series de los "Cuadernos"). Eso, ni más ni menos, es este nuevo proyecto editorial.
lunes, 29 de octubre de 2012
Los tres primeros números de "Cuadernos del ICGDE"
1) "La cultura política en España y Alemania", de Dieter Nohlen.
2) "Logics of Job Creation under Capitalism" [y un extra], de Erik Olin Wright.
3) "El narcotráfico en México. Una escalada de violencia anómica", de Peter Waldmann.
*Ejemplares gratuitos. Si quieres alguno, escríbeme a publicaciones.icgde@correo.buap.mx -para ponernos de acuerdo sobre la entrega.
viernes, 5 de octubre de 2012
Lo dijo Galbraith
Gran cita del gran John Kenneth Galbraith: "In all life one should comfort the afflicted, but verily, also, one should afflict the comfortable, and especially when they are comfortably, contentedly, even happily wrong". Para mí, sobre todo, una máxima de moral pública.
martes, 28 de agosto de 2012
"Cuadernos del ICGDE"
Uno de mis nuevos proyectos académico-editoriales: "Cuadernos del ICGDE". Qué es? Básicamente, se trata de la serie de Working Papers, o Documentos de Trabajo, del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico. Cuadernos de difusión -y hasta "divulgación"- intelectual socialcientífica (véase, con otras palabras, mi "Declaración editorial").
Las entregas serán mensuales, por lo menos; y la distribución, gratuita, así como en versión impresa y electrónica.
Afortunadamente, ya apareció el primer número de "Cuadernos del ICGDE": "La cultura política en España y Alemania", del Maestro Dieter Nohlen. Un inicio de lujo esperando que estas nuevas publicaciones sirvan mucho y por mucho tiempo tanto a investigadores como a estudiantes de ciencias sociales y otros interesados.
miércoles, 4 de julio de 2012
jueves, 28 de junio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Chingas a tu madre, González Márquez!
A veces -y sólo a veces- hay que responder a otros con lo mismo que ellos han hecho.
martes, 26 de junio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
Reseñas de "Cartas a los estudiantes de Ciencia Política"
Por si están interesados en leer lo que se ha publicado sobre el primer volumen:
1) Reseña de Mariana Magaldi de Sousa, en "Unidiversidad", número 5, septiembre-noviembre 2011.
2) De Israel Covarrubias, en "Metapolítica", número 76, enero-marzo 2012.
3) http://revistareplicante.com/el-estudio-de-la-ciencia-politica/
3) http://revistareplicante.com/el-estudio-de-la-ciencia-politica/
sábado, 16 de junio de 2012
Woldenberg y el fraude imposible
Por qué es imposible un fraude
José Woldenberg
Reforma, 14 de junio de 2012
Para hacer fraude se pueden tomar varios caminos: trucar la lista de electores, colocar funcionarios de casilla facciosos, alterar el cómputo, manipular el material electoral.
Pues bien, ¿qué sucede entre nosotros? El padrón electoral y la lista nominal de electores son revisados por 333 comisiones de vigilancia en las que participan todos los partidos políticos. Se trata de 300 comisiones distritales, 32 estatales y una nacional. Tienen acceso a la base de datos y la posibilidad de realizar un seguimiento puntual de su elaboración. Además son instrumentos que se auditan una y otra vez y un comité técnico -con científicos de primer nivel- dictamina sobre ellos. El padrón y la lista fueron aprobados sin impugnaciones y cualquier ciudadano con credencial puede checar si aparece en él. La época de los rasurados (ciudadanos que eran cercenados alevosamente de la lista) y los fantasmas (ciudadanos inexistentes a los que se expedía credencial para votar) quedó atrás.
Las boletas son infalsificables. Se elaboran en papel seguridad que tiene fibras visibles e invisibles, sellos de agua, están foliadas, contienen el nombre del municipio en el cual deben usarse y son elaboradas en exclusiva por Talleres Gráficos de México. Son distribuidas por el IFE con el apoyo del Ejército y la Marina. Se trata, por supuesto, de evitar su falsificación y/o trasiego. Y ambas cosas se han logrado.
Las credenciales de elector están plagadas de elementos de seguridad que las hacen infalsificables. Cuando se han encontrado imitaciones no pasan la prueba del ojo y sobre todo no sirven para votar porque no aparecen en el listado nominal. A las credenciales se les marca una vez que el ciudadano vota, para evitar que vuelvan a ser utilizadas, y para impedir el doble voto -suponiendo que un ciudadano tuviera dos credenciales- se marca el dedo pulgar del elector con tinta indeleble. Además, para el momento de la votación existen mamparas con una cortinilla que permite la entrada de un solo votante, de tal suerte que incluso si fue presionado o coaccionado pueda emitir su voto en libertad, sin que nadie lo observe.
Los funcionarios de la casilla son ciudadanos residentes en la sección electoral que luego de un sorteo y de una somera capacitación actúan como presidentes, secretarios y escrutadores. No son funcionarios del IFE, sino ciudadanos que generosamente aceptan recibir y contar los votos de sus vecinos. Y ningún dedo todopoderoso los designa, sino que el azar -doble insaculación- y una rápida instrucción los habilita como las autoridades de la casilla. Es difícil pensar que puedan amafiarse para beneficiar o perjudicar a alguien, pero, por si las moscas, los partidos tienen el derecho de nombrar a sus propios representantes, que pueden observar todo el proceso desde la instalación hasta la clausura de la casilla, incluyendo por supuesto el conteo de los votos. No hay excusa para que los grandes partidos dejen de tener representantes en todas y cada una de las casillas.
Los votantes tienen que identificarse con su credencial y los representantes de los partidos cuentan con una copia de las listas nominales con fotografía para que chequen los datos del eventual elector y su rostro. Una vez que termina la votación, el cómputo lo hacen los funcionarios de casilla en presencia de los representantes de los partidos (e incluso de observadores registrados previamente en el IFE). Y los resultados son asentados en un acta, de la cual se da copia a todos y cada uno de los representantes de los partidos, y los resultados se despliegan fuera de la casilla para que los vecinos los puedan conocer.
El presidente de la casilla, acompañado por los representantes de los partidos (no vaya a ser que en el camino le entre la tentación del fraude), lleva los paquetes electorales y, por fuera de ellos, las actas del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), a uno de los 300 consejos distritales del IFE, desde donde, tal y como van llegando, se trasmite la información a un centro de cómputo en la Ciudad de México. Esa computadora está conectada directamente a internet para que cualquier persona, desde cualquier lugar del mundo, pueda observar cómo se van agregando los resultados no sólo a nivel nacional, sino también circunscripcional, estatal, distrital e incluso casilla por casilla (recuérdese que los partidos cuentan con las copias de las actas de escrutinio de las casillas y las pueden confrontar con los resultados del PREP).
Pero el PREP es sólo un sistema para informar la noche de la elección. El cómputo oficial inicia el miércoles siguiente en los consejos distritales, en donde se reúnen el presidente (único funcionario del IFE), seis consejeros ciudadanos y los representantes de los partidos.
Pueden producirse irregularidades en una casilla o en un conjunto de casillas. Pero un fraude maquinado centralmente es imposible.
martes, 12 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Lo dijo Alberto Moravia
"Curiosamente, los votantes no se sienten responsables por los gobiernos que han votado".
jueves, 7 de junio de 2012
Algo de lo que dije en 2006 sobre Calderón y López Obrador
En el artículo -que ratifico en relación con el momento en que surgió y del que habla- "Para votar" publicado el 30 de junio de 2006 en "Cambio":
Sobre el hoy presidente Felipe Calderón dije que: "(...) su ambición de poder lo ha hecho un buen candidato en campaña para una competencia tan cerrada como la que vivimos pero que también lo ha llevado a los dichos y hechos de la política que merecidamente criticó el PAN de forma histórica (fue así porque era oposición). Que ha propagado unas cuantas mentiras -nocivas por polarizantes- sobre el candidato perredista. Que ya no hay seguridad de que tenga las ´manos limpias´. Que es un conservador pero no un fascista que vaya a instaurar un gobierno de ultraderecha (...). Por último, que los empleos no se crean por decreto o a una mano (por muy limpia que esté)".
Sobre Andrés Manuel López Obrador: "hay que saber que no será el salvador de la patria ni será un peligro para México porque sólo sería un presidente en una democracia, es decir, un presidente sin control del Congreso, la Suprema Corte, el Banco de México y los medios. Que no es inocente ni insensato para comprar un enfrentamiento en los hechos con ´factores reales de poder´como los Estados Unidos, los organismos financieros internacionales y los empresarios (véase el caso Lula). En consecuencia, que, por un lado, no podría (ni quiere hacerlo en realidad) cambiar en sentido estricto el modelo económico con dominante de libre mercado [con un sentido de "entre comillas"...]: sólo generaría más (¿y mejores?) programas sociales federales dentro del marco general de dicho modelo; y, por otro, que no puede resucitar la ´presidencia imperial´ priista (que, por cierto, no hay un solo buen trabajo de Ciencia Política, al estilo de Jeffrey Weldon o Juan Espíndola Mata, que concluya que haya sido ´imperial´, si bien fue metaconstitucionalmente muy fuerte), como el intelectual en penosa decadencia Enrique Krauze teme. Que su gobierno en el DF no sirve para establecer su patrón de comportamiento en caso de ganar el gobierno federal, ya que los contextos difieren: en el DF, López Obrador actuaba en un escenario social, político y legislativo a modo y en la federación el escenario es y será diametralmente opuesto".
Todo eso entre otras cosas...
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